Dr. Javier Arroyo y Dr. Fernando Fernández

La enfermedad periodontal no solo afecta a tu boca

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Hemos hablado largo y tendido acerca de la enfermedad periodontal en este blog, pero casi siempre nos hemos limitado a tratar sus consecuencias a nivel sistémico en el ámbito que más nos atañe u ocupa, es decir, el oral. Sin embargo, desde diversas comunidades científicas de peso tales como la Organización Mundial de la Salud (OMS), se viene advirtiendo de la relación directa que existe entre la enfermedad periodontal y otras enfermedades sistémicas.

Al fin y al cabo, como bien hemos sabido gracias a los avances de la medicina, el cuerpo humano es un organismo diseñado para funcionar de forma conjunta y cuando una de sus partes se resiente, lo hace a nivel general. Por supuesto, con la salud bucodental ocurre lo mismo.

¿Qué es la enfermedad periodontal?

La enfermedad periodontal es una enfermedad muy frecuente en la población que afecta a los tejidos de soporte de los dientes (encía, ligamento periodontal y hueso maxilar) y cuyos primeros síntomas son inflamación y sangrado de encías debido a la infección bacteriana responsable de la enfermedad.

A la primera fase de la infección se la conoce como gingivitis y sus consecuencias son reversibles. Es decir, bajo el tratamiento correcto en una clínica dental, y siguiendo los consejos y cuidados que nos recomienden tanto odontólogos como higienistas, la enfermedad no dejará secuelas y volveremos a disfrutar de una boca y encía en unos perfectos estados de salud.

Si, al contrario, hacemos caso omiso a estas primeras sintomatologías, la enfermedad evolucionará a su siguiente fase, conocida como periodontitis. En esta fase la infección comienza a producir daños irreversibles en nuestra cavidad oral, y es aquí cuando se hablar de que no tiene cura, con matices. Su avance va provocando la destrucción de los tejidos de soporte de los dientes, lo que acabará dando lugar a la pérdida prematura de múltiples y/o todas las piezas dentales.

La periodontitis y su relación con la diabetes

Son numerosos los estudios que han demostrado que entre la diabetes y la enfermedad periodontal se establece una relación bidireccional. La periodontitis perjudica el control de la glucemia y la diabetes a su vez aumenta el riesgo de sufrir periodontitis debido a la reacción inflamatoria que se produce en los tejidos corporales.

La diabetes es una enfermedad muy frecuente a nivel mundial y en España aproximadamente el 14% de la población padece la tipo II, según los últimos datos, y puede producir complicaciones crónicas muy graves y aumentar el riesgo de mortalidad.

La periodontitis y las alteraciones cardiovasculares

Una de las principales bacterias periodontales, la Porphyromona gingivalis, se encuentra presente con frecuencia en las placas de ateroma.

Las placas de ateroma se acumulan y obstruyen las arterias impidiendo el correcto flujo sanguíneo y aumentando el riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular.

Cabe señalar que las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en adultos, englobando aproximadamente el 30% de las mismas.

La periodontitis y el Alzheimer

La relación también es bidireccional: las personas con Alzheimer tienden a descuidar su higiene bucal debido a la pérdida de memoria y habilidades motoras, lo que puede llevar a un empeoramiento de la periodontitis.

 

 

La importancia de mantener una adecuada salud bucodental, lo que se consigue respetando una rutina de higiene dental y siguiendo los consejos odontológicos, además de acudiendo a las revisiones pertinentes en nuestra clínica dental de confianza, queda más que de sobra probada con esta relación, entre otros muchos factores.

Y es que, recuerda, el cuerpo no está conformado por multitud de organismos independientes, sino que es en sí mismo un organismo, y lo que ocurra en una parte del mismo, afecta a nivel global al conjunto general.