Dr. Javier Arroyo y Dr. Fernando Fernández

Vuelta al cole: cómo cuidar la salud dental de los más pequeños

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Septiembre llega y, con él, la vuelta a los horarios, las mochilas, las actividades extraescolares y las rutinas que dejamos un poco de lado durante el verano.

Es un buen momento para recuperar los buenos hábitos y, entre ellos, no deberíamos olvidarnos de uno muy importante: el cuidado de la salud bucodental de nuestros hijos.

Durante las vacaciones es normal que los horarios cambien, que haya más comidas fuera de casa o que los pequeños disfruten de algún capricho más de lo habitual. Por eso, la vuelta al cole puede ser la oportunidad perfecta para volver a establecer una rutina dental saludable.

1. Volver a una rutina de cepillado

Con la vuelta al colegio también vuelven los horarios más estructurados, algo que puede ayudarnos a recuperar una buena rutina de higiene dental.

Lo recomendable es que los niños se cepillen los dientes al menos dos veces al día, especialmente por la mañana y antes de acostarse.

En los más pequeños, además, es importante que los padres supervisen el cepillado y les ayuden cuando todavía no tienen la habilidad suficiente para hacerlo correctamente por sí solos.

Más que hacerlo perfecto desde el primer día, lo importante es conseguir que el cepillado forme parte de su rutina diaria y que lo entiendan como algo natural.

2. Cuidar lo que llevan en la mochila

El almuerzo del colegio también puede influir en la salud de sus dientes.

No se trata de prohibir determinados alimentos ni de convertir la merienda en una preocupación, sino de intentar que las opciones habituales sean variadas y equilibradas.

Fruta, frutos secos cuando sean adecuados para su edad, lácteos o un bocadillo pueden ser buenas alternativas frente a productos con un alto contenido en azúcares añadidos.

Y, por supuesto, el agua debería ser la bebida principal durante el día.

Los pequeños cambios que repetimos cada día pueden tener un impacto importante a largo plazo.

3. No olvidarnos de la limpieza entre los dientes

A medida que los niños crecen, también es importante prestar atención a los espacios entre los dientes.

El cepillo no siempre consigue llegar a todas las zonas, por lo que la limpieza interdental puede ser necesaria, especialmente cuando existe poco espacio entre los dientes o llevan ortodoncia.

El odontólogo o higienista dental puede indicarnos cuándo es recomendable incorporarla y cuál es la mejor manera de hacerlo según las necesidades de cada niño.

4. Revisar el estado del cepillo

La vuelta al cole puede ser un buen momento para echar un vistazo al cepillo de dientes.

Si las cerdas están desgastadas o deformadas, es recomendable sustituirlo. También es importante utilizar un cepillo adecuado para la edad del niño y mantenerlo limpio y en buenas condiciones.

Puede parecer un detalle pequeño, pero tener todo preparado facilita que la rutina de higiene dental sea mucho más sencilla.

5. No esperar a que aparezca una molestia

Uno de los errores más habituales es acudir al dentista únicamente cuando aparece dolor.

Sin embargo, las revisiones periódicas permiten comprobar cómo está evolucionando la salud bucodental del niño y detectar posibles problemas antes de que puedan avanzar.

Además, las visitas desde edades tempranas ayudan a que los niños se familiaricen con el entorno dental y vivan estas visitas con mayor naturalidad.

La prevención siempre será una buena aliada.

6. Si llevan ortodoncia, todavía más atención a la higiene

En el caso de los niños que llevan ortodoncia, mantener una buena higiene dental es especialmente importante.

Los brackets y otros elementos pueden hacer que se acumulen restos de comida en lugares más difíciles de limpiar. Por eso, conviene prestar especial atención al cepillado y seguir las recomendaciones del profesional que lleva el tratamiento.

Una buena rutina en casa ayudará a cuidar tanto los dientes como las encías durante todo el proceso.

La vuelta al cole también puede ser la vuelta a los buenos hábitos

Septiembre es un mes de nuevos comienzos. Volvemos a los horarios, organizamos las actividades del curso y retomamos pequeñas rutinas que nos ayudan a cuidar nuestra salud.

La salud dental también forma parte de ellas.

Un buen cepillado, una alimentación equilibrada, beber agua y realizar revisiones periódicas son hábitos sencillos que pueden acompañar a nuestros hijos durante todo el curso.

Y recuerda: no hace falta esperar a que exista un problema para visitar al dentista. Una revisión puede ser un buen punto de partida para comenzar el nuevo curso cuidando también de su sonrisa.

Si hace tiempo que no revisamos la salud dental de nuestros hijos, septiembre puede ser un buen momento para hacerlo.